Force Factor Total Beets Soft Chews: ¿vale la pena en vez del polvo de remolacha?
Force Factor Total Beets es nitrato de remolacha en formato gomita, no ese polvo que hay que revolver mientras haces cara de circunstancias. Funciona con el mismo principio que el jugo de remolacha antes de una carrera: dilata los vasos sanguíneos, baja un poco la presión y da esa sensación de "respiro más fácil" durante el cardio. No esperes una explosión de fuerza en el gimnasio: no es un pre-entreno ni reemplaza al café, es más bien un suplemento silencioso de uso diario para la resistencia y el sistema cardiovascular.
Si alguna vez intentaste tomar jugo o polvo de remolacha con nitratos en ayunas, ya conocés ese sabor a tierra que te deja con ganas de tomar cualquier otra cosa con tal de sacártelo de la boca. Justo ahí entra Force Factor: agarra el mismo nitrato de remolacha, lo esconde en una gomita con sabor a frutos rojos, y listo, te la tragás en cinco segundos en vez de pasar cinco minutos forzando un vaso de líquido color kétchup.
La idea no es nueva. El nitrato de remolacha lleva como una década siendo el juguete favorito de corredores y ciclistas, porque el cuerpo convierte esos nitratos en óxido nítrico, y el óxido nítrico relaja los vasos sanguíneos. Menos resistencia en el flujo sanguíneo significa que al corazón le cuesta menos bombear y a los músculos les llega el oxígeno con más facilidad. El clásico acá es el jugo de remolacha Beet It, del que vive media comunidad de triatlón amateur, o polvos como BEETelite. Total Beets Soft Chews ataca el problema desde otro ángulo: no líquido, sino masticable, y además suma L-citrulina (que también juega para el equipo del óxido nítrico, pero por otro camino) y extracto de semilla de uva, algo que ya apunta más a los antioxidantes y la salud vascular a largo plazo que a un efecto rápido.
Qué aporta realmente en el día a día
Acá conviene ser honesto. Este no es el típico producto que te pega un "wow" a los veinte minutos, como pasa con la cafeína. El efecto del nitrato de remolacha es acumulativo y suave: después de unos días de uso constante, algunos notan que en la trotada les "arde" menos al mismo ritmo, o que después de subir cuatro pisos por escalera el corazón se les calma más rápido. Esto está respaldado por bastante investigación en fisiología del deporte, y por eso el nitrato de remolacha es uno de los pocos "ayudantes ergogénicos naturales" que realmente tiene ciencia detrás y no solo marketing.
Pero hay un matiz que los fabricantes prefieren no mencionar: el efecto depende de la dosis de nitrato, y en los formatos masticables suele haber menos cantidad que en un jugo o polvo concentrado, porque la gomita necesita quedar comestible y no desarmarse en la boca. O sea, si tu objetivo es una carrera puntual contra el reloj, un shot de jugo concentrado un par de horas antes de largar probablemente te va a rendir mejor. Pero si el objetivo es un apoyo de fondo para la presión y los vasos sanguíneos en alguien que entrena por salud y no por el podio, el formato gomita se justifica solo porque es algo que realmente vas a seguir tomando todos los días sin poner mala cara.
Otra cosa que personalmente me convenció: no hay que andar con agua ni con shaker. Tirás dos o tres en la mochila, te las comés camino al entrenamiento o incluso en la oficina antes de una reunión larga donde conviene mantener la calma (es broma, pero solo a medias). Para quien odia tragar cápsulas o tiene arcadas con los suplementos en polvo, esto elimina de raíz la excusa de "me olvidé de tomarlo".
El contra es el azúcar. El formato masticable casi siempre implica algún edulcorante o jarabe de glucosa en la fórmula, así que si contás carbohidratos con cuidado (diabetes, keto, o simple disciplina), conviene revisar la etiqueta antes de comprar, no después. No es grave, pero tampoco es el producto para comer a puñados pensando "totalmente son vitaminas".
Con qué conviene compararlo
El competidor real acá no es otra marca de gomitas de remolacha, sino directamente otro formato: las cápsulas de nitrato o el polvo de remolacha tradicional. Las cápsulas salen más baratas por dosis de nitrato, pero hay que tragar varias y con agua, algo que no siempre es cómodo en el apuro de la mañana. El polvo da la dosis más predecible, pero exige vaso, cuchara y paciencia con el sabor. Las gomitas de Force Factor son un compromiso a favor de la comodidad, y siendo sincero, para la mayoría de la gente que ya de por sí no cumple con la rutina de suplementos, la comodidad pesa más que ese último 10% de dosis.
Si la comparación es con "comé remolacha y ya", sí, la remolacha fresca también funciona y sale más barata. Pero cocinar y comer remolacha todos los días lo hace realmente muy poca gente, mientras que comerse una gomita es cuestión de segundos. Este es uno de esos casos donde el suplemento gana no por química, sino por hábito.
A quién le conviene y a quién no
Te sirve si entrenás resistencia (correr, andar en bici, nadar), controlás la presión y buscás un apoyo suave sin estimulantes, o simplemente odiás los suplementos en polvo y querés algo que realmente termines de usar hasta el final del pote. Sobre todo si ya probaste jugo de remolacha y lo dejaste por el sabor: acá tenés una segunda oportunidad en otro formato.
No te sirve si tomás medicación para la presión o nitratos recetados (acá la consulta médica es obligatoria, la combinación puede dar un efecto demasiado fuerte), si te estás preparando para una competencia donde importa la dosis máxima y predecible de nitrato, o si buscás algo para fuerza explosiva en el gimnasio: ese no es el objetivo de este producto, para eso mirá creatina o cafeína.
En cuanto al precio, en dede.sh podés ver el costo total puesto en tu país (producto, envío internacional y aranceles de importación) en un solo número, antes de decidir si te conviene pedirlo. No es el típico producto para comprar en cantidad "por las dudas" hasta estar seguro de que el formato te funciona.
Preguntas frecuentes
No peor, distinto. El polvo y el jugo suelen traer mayor concentración de nitrato por porción, pero la gomita es algo que realmente vas a comer todos los días sin esfuerzo de voluntad. Si tu principal problema es la disciplina para tomarlo, las gomitas ganan incluso con una dosis algo menor, porque lo único que funciona es lo que se toma con regularidad.
No, y ese no es el objetivo de este producto. El óxido nítrico que generan los nitratos de remolacha se va acumulando durante varios días de uso; el efecto notable en resistencia y sensación general suele aparecer entre el tercer y el quinto día, no veinte minutos después de comer una gomita.
Antes de una competencia puntual, el jugo o un shot concentrado son más confiables porque dan una dosis de nitrato más alta y precisa. Las gomitas de Force Factor funcionan mejor como suplemento diario de fondo entre competencias, no como ritual justo antes de largar.
Técnicamente sí, no hay conflicto directo entre los suplementos, pero tiene poco sentido: la cafeína y los nitratos de remolacha actúan por mecanismos distintos y con objetivos distintos (estimulación versus dilatación de vasos sanguíneos). Si la meta es energía antes de entrenar, la cafeína sigue siendo mucho más notoria.
Si este formato no te convenció o querés ver con qué más acompañar tu rutina diaria, echá un vistazo a los probióticos y la ashwagandha de al lado.


