Apple EarPods con USB-C: ¿vale la pena si los AirPods no entran en el presupuesto?

En resumen:

Son unos audífonos con cable, sencillos, con conector USB-C en lugar de Lightning, y por eso mismo vuelven a tener sentido de repente. El sonido es decente, el micrófono cumple, el precio da risa de lo bajo que es. Pero no son AirPods, y si esperas magia inalámbrica, te vas a decepcionar en los primeros cinco minutos.

En mi cajón hay, calculo, unos cinco audífonos Lightning viejos de distintos iPhone, y ninguno tiene ya dónde conectarse porque el teléfono pasó a USB-C. ¿Te suena familiar? Justo para eso Apple sacó los EarPods con USB-C: no porque de repente se haya enamorado del cable, sino porque después de que el iPhone 15 cambió de conector, a millones de personas les quedó un hueco donde antes guardaban su par de repuesto. Estos audífonos responden una pregunta muy simple: "¿qué me pongo cuando los AirPods se quedaron sin batería y no tengo bocina Bluetooth a la mano?".

Para ser sincero, cuando vi por primera vez unos EarPods con cable en pleno 2026 pensé: ¿para qué, en serio? El mundo entero se pasó a lo inalámbrico hace como siete años. Pero luego me acordé de un montón de situaciones donde el cable salva el día: en una llamada importante justo cuando los AirPods se quedan al 3%; en un avión, donde el Bluetooth a veces capta interferencia del asiento de al lado; corriendo, cuando no quieres arriesgarte a perder un audífono diminuto en el pasto. El cable no se desconecta a media frase ni se queda sin señal de la nada.

Suenan exactamente como uno esperaría de unos EarPods: nada de graves de audiófilo exagerado, sino un compromiso inteligente. Los graves son modestos porque la forma de las almohadillas no ayuda (no son los que se insertan y sellan el oído), pero los medios y la voz salen limpios, sin mezcla turbia. Para podcasts, llamadas y series en el metro, son justo lo que se necesita. Para ensayar con la banda y una mezcla compleja, no: ahí se necesita otra categoría de audífonos.

El control integrado en el cable es otra razón por la que estos audífonos siguen teniendo sentido pese a la moda de lo inalámbrico. Un botón maneja pausa y reproducción, el volumen también está ahí mismo, sin tener que sacar el teléfono del bolsillo en plena reunión o en un vagón lleno de gente. El micrófono queda lo bastante cerca de la boca como para que en las llamadas se escuche tu voz y no el ruido de alrededor; lo comprobé en llamadas reales de Zoom con la ventana abierta en pleno calor de verano. Ahí los AirPods a veces pierden: el viento pegándole al micrófono del brazo es ya un clásico entre las quejas.

La comparación que realmente importa aquí no es contra la competencia, sino contra ellos mismos, o más bien contra la versión anterior de los EarPods con Lightning. La diferencia funcional es prácticamente cero, lo único que cambió fue el conector. Y es una jugada inteligente: si tienes un iPhone 15/16 o un iPad con USB-C, estos audífonos simplemente funcionan sin adaptadores, esos que siempre se perdían más rápido que los propios audífonos. Y si los comparas con los AirPods, ahí la diferencia es clara y honesta: pagas mucho menos, pero pierdes la comodidad de "los sacas del estuche y ya están en tus oídos", el cambio automático entre dispositivos Apple, y en general toda esa conveniencia inalámbrica a la que ya nos acostumbramos.

El precio es justo donde estos audífonos ganan de verdad. Puedes ver el precio final a tu país (producto, envío y aranceles en un solo número) directamente en dede.sh, y aun así te llevas el sonido de marca Apple, no una versión sin nombre de AliExpress con un micrófono que capta cada ráfaga de viento. En comparación, unos AirPods cuestan varias veces más, y si tu meta es simplemente "tener con qué contestar una llamada", pagar de más por lo inalámbrico y el estuche con indicador de carga tiene poco sentido.

¿Para quién son? Para estudiantes que siempre pierden sus audífonos anteriores y no están dispuestos a pagar unos AirPods por tercera vez en el año; para quienes tenían un iPhone viejo que de repente cambiaron por uno nuevo con USB-C y les quedó una pila de audífonos Lightning sin usar; para gente que hace muchas llamadas de trabajo y quiere una conexión estable sin el baile de emparejar Bluetooth cada rato. ¿Para quién no son? Si sales a correr, haces deporte o simplemente odias esa sensación del cable enganchándose en la ropa, ahí mejor unos AirPods o de plano unos audífonos deportivos inalámbricos con ganchos. El primer gran compromiso es, obviamente, el cable en sí: de verdad estorba si ya te acostumbraste a moverte libre. El segundo es el sonido básico sin cancelación activa de ruido, así que en un metro ruidoso o en un avión vas a seguir escuchando todo alrededor.

¿Se compran o no? Si tienes un iPhone nuevo con USB-C y necesitas un par de repuesto "por si las moscas", cómpralos sin pensarlo. Pero si ya te acostumbraste a los AirPods y buscas un upgrade, este no es el producto: mejor busca modelos con cancelación activa de ruido.

Preguntas frecuentes

¿Estos audífonos sirven con un iPhone sin USB-C, como el iPhone 13?

No, el conector es físicamente distinto: es USB-C, no Lightning. Para iPhones más viejos necesitas un adaptador aparte o los EarPods originales con Lightning.

¿Vale la pena pagar más por unos AirPods si existen estos EarPods a un precio tan bajo?

Depende del uso que les des. Para llamadas del día a día, podcasts y series, los EarPods con cable cumplen de sobra y cuestan una fracción del precio. Los AirPods valen el sobreprecio si para ti son clave lo inalámbrico, el cambio automático entre dispositivos y la cancelación de ruido; si no, es dinero por una comodidad que ni siquiera vas a aprovechar.

¿Se pueden conectar estos audífonos a un celular Android o a una laptop?

Sí, el conector USB-C es un estándar, así que técnicamente se pueden conectar a cualquier dispositivo con puerto USB-C que soporte audio por ese conector. Pero los botones de volumen y control están pensados para iOS, y en otros sistemas parte de esas funciones puede no funcionar.

¿Sirven estos audífonos para entrenar en el gimnasio?

Técnicamente sí, pero no los recomiendo: el cable estorba con el movimiento intenso, y las almohadillas de los EarPods no se ajustan al oído tan bien como los modelos deportivos con gancho. Para el gimnasio mejor busca opciones inalámbricas con sujeción.

Si estás pensando en llevarte algo más junto con tu teléfono nuevo, o en lugar de él, échale un ojo al catálogo de smartphones y accesorios; ahí hay con qué comparar en precio: