ELEGOO Centauri Carbon: reseña de la impresora FDM que imprime más rápido de lo que tardas en arrepentirte
La ELEGOO Centauri Carbon es una impresora CoreXY que de verdad imprime rápido (hasta 500 mm/s) y se autocalibra sola, así que tu primera pieza decente puede salir literalmente una hora después de sacarla de la caja. Cómprala si quieres una impresora cerrada, silenciosa y casi autónoma, sin tener que hacerle magia negra a la cama cada vez que imprimes algo. No la compres si necesitas volumen de impresión grande o ya tienes una Bambu Lab y no ves razón para migrar.
Hay un momento por el que pasa todo el que se engancha con la impresión 3D: ves un video donde la impresora saca una pieza en 40 minutos, compras un modelo económico cualquiera y terminas esperando tres horas por esa misma pieza, escuchando cómo el extrusor cruje y mueve la cabeza como si tuviera migraña. La Centauri Carbon es la respuesta de ELEGOO a esa sensación de "¿por qué tarda tanto?".
La marca es más conocida por sus resinas y sus impresoras MSLA, pero acá decidió meterse en terreno de Bambu Lab y Creality con una máquina CoreXY propia. Y, siendo sincero, el resultado no da vergüenza: es bueno de verdad.
Primera impresión: la caja, el armado, el primer encendido
La Centauri Carbon llega casi armada, algo típico en las impresoras cerradas modernas. Al sacarla de la caja hay que quitar los seguros de transporte, conectar un par de cables y lanzar la autocalibración. A mí me tomó unos 25 minutos, incluyendo el rato que perdí un tornillito debajo de la cama (clásico). La impresora nivela la cama sola, compensa la inclinación de la boquilla sola, y esto realmente funciona, no es solo una línea del folleto de marketing. La primera pieza de prueba salió pareja, sin "pie de elefante" y sin esa primera capa que se ve un poco corrida, algo que hasta máquinas más caras sufren.
La carcasa cerrada no es cosmética. Mantiene estable la temperatura de la cámara, así que el ABS y el ASA imprimen sin que las esquinas se agrieten, algo que no puedes decir de la mayoría de las impresoras económicas abiertas. Si alguna vez intentaste imprimir ASA en una Ender abierta y viste cómo la esquina de la pieza se despegaba en vivo y en directo, entiendes por qué esto importa.
La velocidad es el gran atractivo, y es real
Los 500 mm/s anunciados no son un número que veas todo el tiempo en impresión real, porque en modelos complejos con muchos detalles pequeños la velocidad termina limitada por la aceleración y el acabado de la superficie. Pero en geometrías simples (carcasas, soportes, bases) la impresora sí vuela. Una pieza que en mi vieja Ender 3 tardaba dos horas y media, acá sale en 40-50 minutos. No es la revolución que representa una Bambu Lab X1C, pero el precio tampoco se le parece.
Ruido hay, no hay forma de evitarlo del todo: la mecánica CoreXY no es silenciosa. Pero gracias a la carcasa queda tan amortiguado que puedes tener la impresora en tu cuarto sin problema, sin necesidad de mandarla al depósito o al garaje como pasaba con algunos modelos abiertos.
Dónde la impresora realmente decepciona
El volumen de impresión, y este es el compromiso principal. La Centauri Carbon no es para piezas grandes: cascos de cosplay, carcasas grandes de drones o algo del tamaño de un organizador de maleta no entran de una pieza, vas a tener que cortar el modelo y pegarlo después. Si tu nicho son las piezas funcionales grandes, mejor busca impresoras con cama más amplia, aunque eso signifique sacrificar velocidad.
Segundo: el ecosistema de consumibles y mejoras de ELEGOO todavía no está tan desarrollado como el de Bambu Lab con su AMS y su comunidad enorme. El firmware tampoco trae un slicer tan pulido de fábrica, así que vas a tener que meterle mano a los perfiles, sobre todo si usas un filamento poco convencional. No es un drama, pero prepárate para buscar tutoriales.
Comparación con el rival obvio
Lo más común es comparar esta impresora con la Bambu Lab A1 y la P1S. Bambu gana en ecosistema y en velocidad de cambio de color (gracias al AMS), pero pierde en precio, a veces por bastante. La Centauri Carbon se posiciona como "la misma clase de velocidad por menos dinero", y en ese segmento la promesa se cumple. Comparada con las CoreXY económicas clásicas como la Creality K1, la ELEGOO gana por la calidad de su autocalibración de fábrica: no tienes que meterte al menú a ajustar el z-offset a mano cada vez que cambias de boquilla.
En ELEGOO Centauri Carbon el precio de lista ya la ubica en un nivel donde hay que compararla con máquinas serias, no con impresoras de juguete. Ese número de la tienda es solo el punto de partida: el costo final incluye envío, forwarding e impuestos de importación, y varía según tu país, así que antes de comprar conviene revisar el precio total puesto en tu puerta en dede.sh en vez de guiarte solo por el precio del listado.
A quién le conviene y a quién no
Cómprala si: ya imprimiste algo antes y estás cansado de esperar horas por piezas simples; quieres una impresora cerrada que puedas poner en tu cuarto sin olor ni ruido invadiendo la casa; estás dispuesto a dedicarle una noche a calibrar el slicer para un filamento específico en vez de esperar que todo funcione perfecto desde el primer intento.
No la compres si: necesitas un volumen de impresión grande, ahí este no es tu formato; eres principiante y quieres algo de "apretar botón y listo", en ese caso te conviene algo más simple y barato para empezar; o ya estás en el ecosistema Bambu Lab y estás contento ahí, migrar no vale la pena.
Preguntas frecuentes
Preguntas frecuentes
Sinceramente, no. Si imprimes una pieza al mes, la diferencia entre 40 minutos y 2 horas no cambia tu vida. Pagar de más por velocidad se justifica cuando imprimes con regularidad y el tiempo de verdad vale oro, por ejemplo si haces prototipos o piezas en pequeñas series para vender.
Para alguien que recién empieza y todavía no sabe si la impresión 3D lo va a enganchar de verdad, tiene más sentido arrancar con algo más simple y barato, como la Entina Tina2C. La Centauri Carbon cobra sentido cuando ya sabes qué esperas de una impresora y la velocidad y la calidad realmente van a importar.
No, y esa es la limitación principal de la impresora. La cama no está pensada para piezas grandes de una sola pieza; para eso conviene mirar otros modelos con área de trabajo más amplia, aunque haya que sacrificar algo de velocidad.
Arranca con un PLA de buena calidad o, si buscas un resultado más vistoso para regalos o piezas de exhibición, un filamento tipo seda como el AMOLEN Silk PLA. Perdona pequeños errores de configuración y se ve espectacular incluso en modelos simples.


